Cómo usar la olla a presión con seguridad

Agua en la medida, fuego bajo cuando toma presión y paciencia para abrir: las reglas de oro para usar la olla a presión sin sustos.

3 de noviembre de 2026 · 4 min de lectura

La olla a presión es segura cuando se usa de la forma correcta. Reunimos las reglas que valen para cualquier modelo. Para los detalles de tu olla, el manual que viene en la caja siempre tiene la última palabra.

Antes de ponerla al fuego

  • Lee el manual. Cada modelo tiene su forma de cerrar, trabar y liberar el vapor.
  • Revisa las válvulas. Deben estar limpias y libres: son ellas las que liberan el exceso de presión.
  • Mira el anillo de sellado. Si está reseco, agrietado o flojo, cámbialo antes de usar.

A la hora de llenar

  • Nunca la llenes hasta el borde. Respeta el límite indicado en el manual. Frijoles, lentejas y granos crecen y hacen espuma: con ellos, usa todavía menos espacio.
  • Siempre pon líquido. El vapor del agua es lo que crea la presión y cocina el alimento. Sin líquido suficiente, la olla se calienta demasiado.

Durante la cocción

  • Cuando tome presión, baja el fuego. El fuego bajo o medio mantiene la presión; el fuego alto solo gasta gas y calienta demasiado la olla.
  • No te alejes y mantén a los niños lejos de la cocina.
  • Usa el visor. En las ollas MTA con visor, ves la cocción y el nivel del agua sin abrir la olla y sin quitar la presión.

A la hora de abrir

  • Apaga y espera. Abre solo cuando haya salido toda la presión. Nunca fuerces la tapa.
  • Sigue el manual para liberar el vapor de la forma correcta en tu modelo.

Después de usarla

  • Limpia las válvulas y el anillo de sellado para que no queden restos de comida que tapen la salida del vapor.
  • Cambia las piezas gastadas por piezas originales. Si no sabes qué pieza sirve, habla con el SAC de MTA.